Xantala

Archive for the ‘libros’ Category

Cuando estaba quitando el polvo de los libros de mi biblioteca me cayó en las manos “Los guiones que vivimos” de Claude Steiner. Empecé a hojearlo y me quedé muy impactada por algunos fragmentos. A pesar de haberlo leído hace año, tenía sensación de estar descubriéndolo de nuevo. Muchas cosas cobran otro sentido cuando se vuelven a mirar desde la condición de ser madre o padre. Aquí os dejo con un fragmento largo.

¿Cuál es la mejor forma de educar a mis hijos? ¿Cuántas cosas se deben enseñar a los hijos?, ¿Cuánta disciplina se les debe aplicar?, ¿en qué medida se les debe dejar en paz?, ¿cuánto se les debe decir, o no decir? (…) ¿Cómo educar a los hijos con un máximo de autonomía sin arriesgarnos a ser negligentes con ellos, sin autodisciplina, metas, valores o ideales? ¿Cómo los educamos para que sean libres sin ser libertinos?

Una vez más, la solución se encuentra en la fe en la naturaleza humana, en la firme creencia de que la gente, incluidos los niños, están bien, y que si tienen la oportunidad, actuarán correctamente. Por consiguiente, si uno sigue esta pauta lógica, educará a sus hijos dejando que descubran por sí mismos lo que desean, sin interferir en su espontaneidad, su conciencia y su intimidad. (…)

Educar a los niños en pos de la autonomía es un proyecto que no puede realizarse fuera del contexto de una comunidad más grande que lo apoye y lo comprenda. (…) Por lo consiguiente es muy importante que las personas se agrupen, se enseñen unas a otras el principio de la cooperación, abran, si es necesario, escuelas alternativas para sus hijos y se apoyes entre sí en la lucha para alcanzar la Buena Vida. (…)

Una persona solo puede elevarse unas pocas pulgadas por encima de las otras y para que una persona esté completamente liberada es preciso que todas las que están a su alrededor sigan la misma senda para alcanzar los mismos beneficios.

Diez reglas para la educación de los niños en pos de la autonomía

1. No tengas un hijo a quien no puedes proporcionarle la garantía de dieciocho años de Nutrición y Protección. Una vez has tenido el hijo, trata de acortar los años durante los cuales te necesite, permitiéndole que alcance la autonomía tan pronto como pueda.

2. El objetivo principal de la educación del niño en pos de la autonomía es dejarle libre para que ejerza plenamente sus facultades de intimidad, concienciación y espontaneidad. Ninguna meta (disciplina, buenas maneras, autocontrol, etc.) debe ir por delante de la autonomía, a pesar de que los padres así lo deseen, pero nunca si está en contradicción con la meta principal: la autoniomía.

3. La Economía de Caricias destroza la intimidad. No impidas que los niños expresen honradamente el amor o la falta de él. Anímales a dar, a pedir, a aceptar y a rechazar caricias y a jactarse.

4. Los descuentos destrozan la concienciación. No descuentes la racionalidad, los sentimientos o la intuición de tus hijos. Enséñales a llevar la contabilidad y responde a sus peticiones cuando van dirigidas a ti.

5. Nunca mientas a tus hijos por comisión ni por omisión. Si decides no decirles la verdad, diles la verdadera razón.

6. Las reglas relativas del uso del cuerpo destrozan la espontaneidad. No controles como andan, miran, oyen, tocan, huelen o degustan, salvo cuando estorbe tu propio benestar, o a causa de ello esten en peligro, y en todo caso debes hacerlo de forma solidaria. Recuerda que, en casi todo, la sabiduría del cuerpo de tu hijo va más allá de la tuya. No te dejes aconsejar en serio por “expertos” (educadores, médicos); muchas veces se han equivocado y continuarán haciéndolo. Bajo ningún concepto ataques, asaltes o violes la santidad del cuerpo de tu hijo. Si lo haces, discúlpate total e inmediatamente, pero no cometas el error de compensarlo Salvándole por remordimientos de conciencia. Sé responsable de tus actos y no repitas aquéllos en los que no estas de acuerdo.

7. No Salves y luego Persigas a tu hijo. No hagas para tu hijo lo que preferirías no hacer. Si lo haces, no cometas el error de compensarlo Persiguiéndole. Dale a tu hijo la oportunidad de valerse por sí mismo antes de “ayudarle”.

8. No enseñes a tus hijos a competir. Viendo la televisión y leyendo los periódicos, ya aprenderán lo suficiente. No obstante, enséñales a cooperar.

9. No permitas que tus hijos te opriman. Tienes derecho a tu propio tiempo, espacio y a tu vida amorosa. Pídeles que tengan en consideración tus necesidades; lo harán porque te quieren.

10. Confía en naturaleza humana y cree en tus hijos. Te recompensarán con confianza y crecerán queriéndote.

Hace tiempo que en la estantería de la biblioteca de Xantala tenemos la versión impresa del libro “Pintará los soles de su camino” de Cristina Romero. Su mensaje impacta, conmueve e invita a reflexionar sobre muchos aspectos de la crianza. Puede servir de ayuda a las personas que están perdidas con el tema acercar los niños a la espiritualidad. Obliga a repasar las relaciones entre los padres y los hijos. En fin, si alguien busca respuestas a las questiones a las que intenta acercarnos Cristina, encontrará el camino para irlas definiendo. También está disponible de forma gratuita, lo encontraréis en su blog Despertar en la Luz, así que… no hay excusa para no echarle un vistazo.
Os recordamos que el sábado 31 de marzo tendremos a Cristina en Xantala con el taller “El amor de pareja en la crianza con apego”.

Carta a un hijo

(que podría escribir una madre que ahora mismo despertara…)

Hoy me di cuenta de que la Vida es infinitamente más maravillosa de lo que creía y de lo que te hice creer…

Siento la necesidad de escribirte para contártelo y dejar que el poder de esta carta llegue a ti, aunque ahora no sepas leer aún.

Me he dado cuenta de que no eres mío… Ni tu cuerpo, ni tu alma, ni tu destino lo son.

Comprendo al fin que el Amor sin Libertad no existe. Que el Amor sin Confianza no existe… Pero antes no lo sabía.

Ahora comprendo también nuestra historia… y la mía propia. Naciste y te impuse una vivencia alejada de tu necesidad como cría de mamífero… Ignoré tus necesidades y te alejaste de ellas… Impuse mis criterios a los tuyos. Criterios que en realidad ni siquiera eran los míos, los de mi corazón… Cuando fuiste creciendo, traté de convencerte de que no eras el protagonista de tu realidad. Te dirigí, te premié y te castigué. Te dije cuándo eras bueno y cuándo malo. Te enseñé cuándo comer, qué y cuánto. Te obligué a estarte quieto o a callar. También te obligué a ir más deprisa o a decir cosas cuando no querías hablar…

Sólo ahora me doy cuenta de que no me elegiste para que te explique cómo son las cosas, ni lo que necesitas. Me acostumbré a mentirte y a mentirme. A no explicarte lo que nos pasaba, pues yo misma no me daba cuenta de por qué no éramos felices.

Te sobreprotegí y te hice sentir cuánto desconfiaba de ti… También desconfiaba de mí misma y de mi sabiduría como madre. Te fui quitando, sin saberlo, al igual que hicieron conmigo, tu capacidad de darte cuenta por ti mismo de lo que deseas, de lo que puedes o no puedes hacer, de elegir cómo son las cosas.

Eres Perfecto y eres Libre.

Ahora quizás no me crees. Te llevé a pensar que la Magia sólo son engaños y trucos. Naciste con el conocimiento innato de que eres el creador de tu propia realidad. Pero lo has olvidado. Tu vida es libertad absoluta, aunque hasta ahora te hayas sentido enjaulado… Yo misma me encargué de transmitirte todos los condicionamientos limitantes de esta sociedad, de tu familia y los míos… Aceptaste las mismas pautas que sostienen otros sobre cómo debe ser tu vida.

Pero  esa Verdad es un conocimiento tan claro para tu Ser que cuando alguien trata de impedir que crees tu propia vida, sigues protestando poderosamente. Nunca te gustó que otros te dijeran lo que debías hacer. Insistí en obligarte a encajar en la sociedad, pues pensaba que así te evitaría futuros problemas. Te presioné y permití que otros lo hicieran también…

Siempre que renunciaste a tu poderoso derecho de elegir, lo hiciste con ojos tristes, con la resignada actitud de quien camina en contra de su alma. Miro hoy en tus ojos y aún conservan brillo.

Aunque en otro tiempo no lo entendí y luché por doblegarlo, me maravilla la fuerza de tu espíritu Libre.

Hoy trato de  recordarte que tenías razón: que eres libre, que siempre lo has sido y que siempre lo serás.

Mas no me creas, compruébalo. No permitas que otros traten de crear tu realidad (es imposible que lo consigan).

Pero debes protegerte de la influencia (sobre tus ideas) de los que han olvidado su propia Verdad.

Busca la sinceridad para contigo mismo. No trates de complacerme o complacer a otros.

Hoy mismo dejaré de persuadirte o convencerte.

Para permitirte recuperar tus propios deseos.

Sé que cada uno de ellos puede realizarse.

Te Amo.

Etiquetas:

Si pensáis que el concepto de la educación libre es un movimiento moderno, no es así. Una mamá ha empezado a leer “Anna Karénina” y en la introducción del libro descubre (y con alegría comparte con nosotros) que Tolstoi además de gran escritor, fue un pedagogo comprometido y buscador de los métodos alternativos a los habituales en aquella época en Rusia. Os dejamos un fragmento extraído de esta introducción.

“(Tolstoi) intenta aproximarse a los campesinos (…) Ahora trata de abordar el tema con más firmeza y profundidad que antes. (…) Elabora un proyecto para liberar a los campesinos del régimen de servidumbre. Busca nuevas formas de resolver ese problema y llega a la conclusión de que uno de los medios de pagar al pueblo por la miseria, la humillación y el sufrimiento en el que vive sumido es educarlo.
(…)
En 1860 llega a Europa, donde se informa de las últimas aportaciones a la pedagogía.
(…)
El enfoque europeo de la enseñanza no le convence, y cuando al cabo de nueve meses regresa a Rusia comienza a hacer las cosas a su manera. Introduce el sistema de “educación libre”, cuyo principio esencial radica en practicar la enseñanza, no según rígidos programas establecidos, sino despertando la curiosidad y la espontaneidad naturales del niño, poniéndole en contacto directo con la Naturaleza…
(…)
Los niños de la escuela de Yásnaia Poliana no tienen deberes que hacer en casa, ni notas, ni exámenes, ni clasificaciones, ni recompensas ni castigos. El programa de estudio es un plan de materias ofrecido a la curiosidad infantil”.

“Los alumnos son personas a pesar de que son pequeños. Son personas que tienen las mismas necesidades que nosotros y que piensan como nosotros; a todos ellos les gusta aprender; por eso van a la escuela y por eso llegarán muy fácilmente a la conclusión de que deben someterse a ciertas condiciones para aprender”.

L. N. Tolstoi, Obras pedagógicas.

A veces los padres de los niños de unos 4-6 años tenemos sensación de que nuestros hijos “retroceden” en su desarrollo. Si tienen un hermano o una hermana menor, buscamos la explicación en la imitación, en las ganas de atraer la atención de los padres, pero, curiosamente, por esta etapa pasan también los que no tienen a nadie más pequeño al lado. En fin, le damos mil vueltas a la situación, no sabemos como reaccionar, a veces incluso nos irritamos por este comportamiento.
Quizás este fragmento del último libro de Rebeca Wild nos sirva de respuesta.

La época de transición de la etapa preoperativa (3-6 años) a la operativa (7-12 años) se ubica, aproximadamente, entre los 5 y los 8 años, con variables que dependen de las circunstancias vitales y del estado de los niños.

Hay aquellos que han insistido en la máxima autonomía con respecto a todo lo que emprendían, y que de repente tienen miedo o pereza de hacer cosas que antes realizaban con mucho ímpetu. Por ejemplo, pedir que les ayuden a ponerse los zapatos o el pijama, aunque cuando eran más pequeños incluso luchaban para hacerlo ellos mismos. Algunos comienzan a lloriquear o a hablar como bebés, a enfadarse con cualquier pretexto, a gatear, a querer sentarse en la falda de la madre a la hora de comer, o hasta llegan a pedir su pecho. La lista podría alargarse. pero lo importante para mí es entender que todos estos comportamientos son un intento inconsciente de reestructurar y asegurarse de las vivencias anteriores y coger fuerza para aventurarse en la próxima etapa.

Cuando padres de familia se lamentaban por tantos problemas con sus hijos, nuestro apoyo consistía en señalar que el desarrollo humano no es algo automático, un “camino recto”, sino que las conexiones internas de los sistemas neurológicos dan muchas vueltas para no perder el contacto con el origen de la vida. Por ejemplo, en el mundo actual, con tanto estrés y tantos apuros, es poco probable que los padres presten atenciones no divididas y no manipuladoras en todas las situaciones de supervivencia. Si ahora el niño de 6 años les pide que le aten los zapatos, o si quiere que le cojan en brazos, tienen una nueva oportunidad de hacerlo con amor y respeto, y verán que esta atención sencilla le da al niño poco a poco la fuerza para entrar en la próxima etapa y, gracias a sus actividades espontáneas, crecer en creatividad.

Un pequeño fragmento del libro “El espíritu creativo” escrito por Daniel Goleman, Paul Kaufman, Michael Ray. Los autores nos invitan a comprender el proceso creativo, a liberarnos de los hábitos de pensamientos que nos bloquean y a desatar nuestra imaginación.

“Años cincuenta. En una cocina, en algún lugar del país una madre está abriendo unas latas y vertiendo su contenido en una olla exprés. Su hijo es un boy scout y quiere obtener un premio como director de cine. El padre le ha comprado una cámara súper8. El niño ha tenido la inspiración de realizar una película de terror. Para una de las tomas necesita algo viscoso y sanguinolento que gotee por los armarios de la cocina. La madre ha comprado treinta botes de cerezas en almíbar que vierte en la olla a presión y prepara una mezcla deliciosamente húmeda, roja y pegajosa.

Esta madre no es del tipo que dice “ve fuera a jugar, no quiero todo esto dando vueltas por casa”. No sólo es condescendiente: da rienda suelta al hijo, permitiéndole transformar la casa en sus estudios cinematográficos, dejándolo que mueva los muebles y cree sus decorados. Lo ayuda a hacer el vestuario y participa en sus films. Cuando el chico quiere rodar una película en el desierto, la madre lo acompaña con el jeep a su expedición. Mucho tiempo después la madre recordaba haber rascado durante años los restos de la escena con sangre viscosa. ¿Sabéis el nombre del hijo? Steven Spielberg.”

En estas fechas, me he acordado de este precioso texto de Laura Gutman que cogimos prestado para publicar en nuestro Facebook justo hace un año.
¡Qué lo disfrutéis!

Las Navidades se han convertido en una agotadora carrera de compras masivas de computadoras, teléfonos celulares, cámaras digitales, i-pohne, i-pod, y algún que otro juguete de plástico entre tanta tecnología. Las principales invitadas a la fiesta son las tarjetas de crédito, que se desangran en su afán por llenar todos los vacíos existenciales. Comemos hasta el hartazgo, discutimos con qué parte de la familia pasaremos las fiestas, abrimos los regalos entre llantos de niños desbordados…y terminamos desahuciados después de la terrible maratón.

Más profundamente, cada mes de diciembre compartimos el ritual de recordar una vivencia sencilla y extraordinaria: la historia de una madre que atravesó su parto en medio de la naturaleza, entre sus cabras, sus asnos y sus bueyes, amparada por un hombre llamado José. Según algunos textos, José partió en busca de la partera pero cuando ésta llegó, Jesús ya había nacido. La mujer al mirar la escena exclamó: “Ese niño que apenas nacido ya toma el pecho de su madre, se convertirá en un hombre que juzgará según el Amor y no según la Ley”. Esa preciosa criatura fue recibida en una atmósfera sagrada, con el calor del establo y bajo el éxtasis de la mirada amorosa de su madre. Dos mil años más tarde aún estamos festejando el nacimiento de un niño en buenas condiciones y reverenciando el milagro de la vida.

Pensándolo así, la Navidad debería ser la ocasión para rendir tributo a cada nuevo nacimiento de bebes cuidados y acariciados. Estos niños se convertirán en una generación de hombres y mujeres que traerán sabiduría y paz interior a los seres humanos. Por eso, decidamos si nos importa tanto seguir consumiendo frenéticamente alimentando la nada, o si es el momento de aportar algo de claridad, apoyo y cariño a cada mujer lista para parir, nutriendo el futuro.

Laura Gutman

 

Etiquetas: ,

La visita en Arunachala, una de las librerías barcelonesas con más alma (c/Jovellanos) tenía un objetivo: comprar el último libro de Rebeca Wild, (resumen del libro después de vacaciones :)) Pero, no sé si os pasa también, es muy difícil salir de una librería con un solo libro… Y aquí unos preciosos descubrimientos… Espero que os inspiren para estos días en los que resulta muy difícil resistir a la magia y la alegría de los regalos o simplemente para dedicar algunos momentos de estas vacaciones para leer con vuestros hijos.

Cuentos budistas para ir a dormir de Dharmachari Nagaraja

“Cuentos budistas para ir a dormir presenta veinte vívidas adaptaciones de los clásicos cuentos budistas para que se las leas a tu hijo. Las cautivadoras historias no sólo le estimularán la imaginación y le permitirán experimentar un montón de exóticas aventuras, sino que además le animarán a visualizar toda clase de escenarios, fomentando en él la calma, la creatividad, la confianza en sí mismo y la empatía. Las vibrantes ilustraciones el inicio de cada cuento le ayudarán a sumergirse en la acción. Al final de las historias se destacan los mensajes budistas más importantes para que los uses a modo de trampolín al profundizarlos con tu hijo.”

Todas las historias empiezan con “Relájate, quédate quietecito y escucha….” En el libro, a parte de bonitas imágenes encontraréis historias como: El chico perezoso (no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy), El conejito travieso (escucha a quienes saben más que tú), El pequeño cuenco de arroz (la generosidad tiene en sí misma la recompensa)…

¿No os parecen preciosos los mensajes que transmiten?

Aquí podéis leer algunos de los cuentos.

Camino a la felicidad de Deepak Chopra (echa un vistazo aquí)

Otra vez preciosas ilustraciones acompañadas de cuentos como este:

Todo es posible

Dentro de ti hay algo especial:
poder hacer que tus sueños se hagan realidad.

Se te ha dado el regalo de poder crear
cualquier cosa, ya sea pequeña o grandiosa.
Así que imagina, cree y no dejes de soñar.
No hay límites respecto a lo que puedas llegar a ser
o consigas conquistar.

El secreto de Milton de Eckhart Tolle (míralo aquí)

SECRETO DE MILTON, EL EL PODER DEL AHORA PARA NIÑOS

¿Os gusta “El poder del Ahora”? Esta es su versión para niños.

“Milton era un niño feliz hasta que un bruto de su colegio empezó a hacerle la vida imposible. Un día se encontraba muy preocupado por lo que ese pendenciero pudiera hacerle al volver a la escuela. Pero de repente se ve envuelto en una serie de situaciones (incluida una lección muy especial de su gato Snuggles) que le ayudan a comprender algo muy importante: que la única manera de ser feliz es vivir en el Ahora.”

 

Familium XX1 (conoce el proyecto Familium aquí)

Me pareció muy interesante tanto por su formato como por el contenido.

“Cuento-juego en catalán sobre la diversidad familiar. Es más que un juego y más que un cuento, es para leer y a la vez para jugar. Los protagonistas del cuento son niños y niñas de 12 familias diferentes. El juego consiste en leer la historia de cada niño o niña y buscar el dibujo de la familia que le corresponde. Encontrarán modelos de familia como la transcultural, la reconstituida o la adoptiva. De esta forma conocerán una realidad diversa y rica que ampliará y actualizará el concepto de familia. También aprenderán diversidad cultural: diferentes costumbres y tradiciones, distintos sabores y aromas, colores, sonidos…”


Xantala

Xantala es una escuela de educación libre asociada a la Xarxa d'Educació Lliure. Ubicada en el barrio de Poblenou de Barcelona, desde hace 5 años ofrece a las familias un espacio donde crecer juntos, tanto los padres, como los hijos, en un ambiente de respeto y amor.

Déjanos tu mail y recibirás las notificaciones de las nuevas publicaciones directamente a tu correo.

Ya son

  • 63,136 personas que han visitado nuestro blog. ¡Gracias!